Piscinas en Terrazas

En este apartado de nuestro listado de proyectos, además de exponer ejemplos de los trabajos realizados en materia de construcción de piscinas en terrazas y azoteas, queremos ofrecer un pequeño decálogo de las ventajas que aporta este elemento a nuestras viviendas y en que casos es posible acometer la obra para disfrutar de piscinas en entornos urbanos.

A continuación tienes varios ejemplos y más abajo, la información adicional que comentamos.

Ventajas de tener piscinas en terrazas

Inicialmente, es fácil de entender que contar con una piscina en nuestra propia vivienda conlleva ventajas simples relacionadas con el bienestar. Cualquiera que disfrute de una piscina, conoce el placer que supone disfrutar del frescor del agua al aire libre en el periodo estival, pero hay muchas más razones para pensar en la posibilidad de construir piscinas en terrazas o azoteas de viviendas de zonas urbanas.

Una de esas razones, es el ahorro energético. Una instalación de este tipo, actúa como regulador térmico, y no solo por la presencia y el frescor que nos puede aportar el vaso de nuestra piscina o alberca, sino porque normalmente, tras la instalación de este tipo de elementos, también se añaden a la planta superior de nuestra vivienda otros elementos que disminuyen la temperatura como son toldos, velas, plantas, veladores o incluso áreas de microclima.

Gracias a ello, se produce un aprovechamiento de las terrazas y azoteas en las fechas veraniegas (algo que antes se podía hacer solamente como solárium) y como tal, además de disfrutar de más tiempo al aire libre, se reduce el consumo derivado de la climatización.

En palabras de nuestro gerente, «al final una terraza es calidad de vida. Un baño te cambia el día y te hace disfrutar de un entorno más saludable y aprovechar las corrientes de aire de las plantas superiores, por lo que al disfrute le sumamos el aprovechamiento de los recursos naturales, con el consiguiente ahorro energético y económico».

Requisitos para disponer de piscinas en terrazas y azoteas

La forma más rápida de saber si podemos instalar una piscina en la terraza o azotea de nuestra vivienda o bloque comunitario, es ponerse en contacto con nuestro equipo. Como profesionales del sector, realizaremos el estudio necesario para saber si puede realizar en su vivienda este tipo de instalaciones que, en los últimos años, gracias al abaratamiento de materiales, le permitirá disfrutar de un dilatado aprovechamiento de su terraza.

Por supuesto, y como hemos indicado arriba, a continuación, exponemos algunos de los requisitos necesarios para acometer este tipo de obra y que le puede ayudar a saber si es candidato a disfrutar en su casa de una piscina urbana.

¿Qué tipo de piscinas puedo instalar en mi terraza / azotea?

Piscinas de Obra

Las piscinas de obra son las más habituales y se pueden construir en hormigón gunitado y revestimiento de gresite o con hormigón armado y revestimiento de liner. Suelen ser la opción más conveniente en piscinas situadas en el terreno pues resultan más resistentes y con diseño personalizado.

Piscinas de acero y liner

Las piscinas de acero y liner son una opción intermedia entre las piscinas de obra y las prefabricadas de poliéster y el vaso se compone de paneles prefabricados de acero galvanizado, suelo con hormigón armado y todo el vaso revestido de liner armado. Resultan una opción estética, estanca y de buena relación calidad/precio.

Piscinas de Poliéster y fibra

Las piscinas prefabricadas de poliéster y fibra están compuestas por una sola pieza ejecutada con fibra de vídrio y resina de poliéster, que se transportan en camión y se pueden revestir de gresite o liner armado. Aunque están limitadas en diseño, con las más económicas y de fácil instalación.

 

¿En qué clase de viviendas puede instalarse una piscina de este tipo?

La primera limitación a la hora de instalar piscinas en terrazas y azoteas, viene marcada por el tipo de vivienda, ya sea unifamiliar o plurifamiliar. En el corazón de Sevilla (la ciudad donde tenemos nuestra sede principal) y en la mayoría de ciudades de nuestro país, muchos de sus edificios están catalogados y en ellos no se permite la instalación de piscina en la primera crujía, un requisito al que se suma que la altura del vaso no podrá sobrepasar 1,20 metros de altura si la edificabilidad está colmatada en la planta en la que se instale.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el de la resistencia. Cuando la piscina se hace sobre una estructura existente necesita ensayos de carga sobre los elementos estructurales existentes, y en la mayoría de los casos las pruebas demuestran que no es viable la colocación sin más, por lo que hay que reforzar la cimentación y la estructura, normalmente mediante losa armada y estructura metálica independiente, que partiría desde la planta baja de la vivienda o edificio, hasta la planta de cubiertas. Esta estructura a reforzar podría ocupar desde un espacio de 3 x 3 hasta otro algo superior, que afectaría a una superficie o habitación similar de las plantas superiores a la planta baja. En el caso de edificios plurifamiliares (pisos, apartamentos, estudios…) podría afectar a las zonas comunes o incluso al perímetro de los patios de luces.

Como hemos dicho, lo mejor es acudir a expertos y profesionales, así que si está interesado en la instalación de una piscina en su terraza o azotea ¡NO DUDE EN CONTACTARNOS!